CRITICS

EL ORDEN EN EL CAOS BY: ABEL QUINTERO

 

Tras el supuesto caos que parece dominar en el universo, hay un orden que tiende a equilibrar la materia en todas sus expresiones. Un orden místico y maravilloso para cuyo disfrute, el ser humano ha sido dotado de una capacidad de percepción singular, hasta donde conocemos. Sin ánimo de profundizar en este complejo tema, intento aludir a como en el arte, gran parte de los códigos que lo “rigen” pertenecen al ámbito de lo espontáneo. La naturaleza se subordina a un dictamen y obliga a que todos los elementos también lo hagan, por lo que la maestría de un creador debe radicar en entender esas leyes ya sea de manera racional o intuitiva, estableciendo así la mayor coherencia posible entre su obra y una forma de apreciación que sea relativamente común al resto de los humanos.

No puedo sin este preámbulo, abrir una puerta a la obra de mi amigo Juan Luis Pérez, un artista local conocido como “Don Juan” cuyo trabajo evoluciona a un ritmo inusual.  Su arte es multidisciplinario y experimental, por lo que encasillarlo en alguna tendencia -que de por si no es viable en la mayoría de los creadores- en su caso es inútil.

Si bien el exergo de este texto alude a la “posibilidad de la materia,” me llama la atención como Juan aprovecha la huella que deja la transformación de esos materiales para lograr así, contar varias historias en una misma pieza.Puede que hasta el más inexperto entienda la sucesión de dichos procesos capa por capa mientras se deja llevar por los gestos y los tonos; que capte además ciertas claves en frases que escribe sobre el lienzo o la cartulina. No son temas nostálgicos ni hedonistas, son inquietudes del ahora tratadas con total sinceridad.

En  su obra coinciden el carboncillo y la tinta, el gesso y la tela, el agua y el alcohol, el grafito y el collage, impresos que sufren una transformación dejada al azar, para que esa mano oculta que organiza el caos se encargue de comulgar con los sentidos del receptor. Él, como artífice, convierte esa danza de la naturaleza en un espectáculo que invita a reflexionar sobre temas existenciales.

Últimamente la escultura está tomando un lugar protagónico en su quehacer. Recientes e importantes reconocimientos lo están ubicando en una posición para la cual se precisa gran responsabilidad; por lo que su forma de expresión exige nuevas herramientas.

Si hemos de acceder a la fuente de sus creaciones, basta con notar la honestidad de un mensaje totalmente empírico. Comprende el efecto y la universalidad de sus experiencias por lo que el acto de comulgar con su obra no exige complicadas lecturas. Por ello evita explayarse en alegorías del subconsciente asumiendo que el idioma de sus propias vivencias debería ser suficiente claro para ser percibido adecuadamente. Prefiere usar símbolos establecidos de forma colectiva, sintetizando los elementos conceptuales en una vivencia clave. Ya el tiempo y desarrollo de su trabajo le permitirán a implantar símbolos más personales.

Juan Luis nació en Cuba pero emigró desde muy joven a los Estados Unidos. Aunque ostenta con orgullo su nacionalidad, muestra cierto desarraigo producto de haber adoptado a fondo una nueva cultura. Es un individuo cosmopolita en su esencia, habla varios idiomas y ha vivido en diferentes lugares del mundo. Estas experiencias le aportan otros mecanismos de expresión. Puedo citar como ejemplo el realizar una analogía entre rincones ocultos de la personalidad con las favelas de Brasil, o incluir en su obra colores y temas  relacionados con sus vivencias en Africa.

Juan Luis realiza su obra rodeado de sus seres queridos más cercanos. Reposa de su labor en compañía de su padre y hermano, de su esposa Rozsa quien es también una artista con un mundo interior sumamente interesante. Es tierno verlos convivir haciendo arte mientras están pendientes de sus dos pequeñas niñas que preparan para la vida.

Se me antoja relacionar el resultado de su obra con lo que debería ser la esencia vital del hombre; respetar el curso de la naturaleza e indagar cual es su papel como parte de ella, siendo responsables con el planeta y la vida que alberga.  Amigo Juan, tu vida y obra son un fluir armonioso con esa mano oculta que todo lo ordena.